NEW YORK

Renombrarán calle del Alto Manhattan en honor a los trabajadores de la salud

En gratitud a miles de trabajadores de la salud que han sido calificados como héroes por su labor durante los estragos de la pandemia COVID-19, que ha cobrado la vida de miles de hispanos en el Alto Manhattan, será rebautizada con el rótulo “Health Cares Heroes” (Héroes del Cuidado de la Salud), la intersección de la calle 168 y la avenida Fort Washington.
La intersección está ubicada a una esquina del hospital Presbiteriano de la Universidad de Columbia, donde murieron centenares de víctimas.
La iniciativa es del concejal dominicano del Distrito NY-10, Ydanis Rodríguez, con apoyo de la Junta Comunitaria #12. La ceremonia está pautada para este lunes 17 de este mayo a las 11 de la mañana.
Entre los principales héroes se destacan el Grupo Médico SOMOS, dirigido por el doctor Ramón Tallaj, el doctor Rafael Lantigua, vicedecano de la Escuela de Medicina de Columbia, el pediatra Juan Tapia Mendoza, paramédicos, enfermeras, policías, asistentes de cuidados, técnicos de salud, bomberos, transportistas y muchos más que se desempeñan en esos sectores.
El concejal Rodríguez dijo que la pandemia representa la amenaza para la salud global más crítica que se haya visto por generaciones.
“La ciudad de Nueva York se convirtió en el epicentro inicial de la epidemia de coronavirus en los Estados Unidos, con más de 260 mil casos a finales de octubre de 2020. Las casi 24 mil muertes en ese período representan más de diez veces la cantidad de personas que perecieron en el World Trade Center en septiembre 11 de 2001”, explicó el concejal.
Añadió que los hospitales de la ciudad de Nueva York estuvieron a la vanguardia de la primera ola de respuesta al COVID-19, en particular, el Hospital Presbiteriano, instituciones médicas lideres a nivel nacional, desempeñaron un papel clave tanto en el tratamiento de los pacientes como en el desarrollo de nuevos protocolos para mejorar los resultados y reducir las tasas de mortalidad.
Señaló que, durante los momentos más críticos de la pandemia, los hospitales Presbiteriano y el Allen Pavillon, dependencia del primero, aumentaron sus capacidades, tanto en interiores como en exteriores, agregando camas adicionales para responder con destreza a la gran cantidad de neoyorquinos que buscaban tratamiento relacionado al COVID-19.
Dijo que a lo largo de cada minuto y cada día de esos meses tumultuosos, un equipo extraordinario de profesionales de los dos hospitales trabajó incansablemente para ayudar a sus compañeros neoyorquinos a combatir la nueva y peligrosa enfermedad.
“Los estudiantes de medicina de la Facultad de Medicina Vagelos de la Universidad de Columbia incluso se graduaron antes de tiempo para ayudar a unirse a la lucha. Los médicos, enfermeras, personal de primeros auxilios y otro personal médico arriesgan sus vidas para garantizar que todas las personas diagnosticadas con COVID-19 sean tratadas y atendidas lo mejor que puedan”, señaló el concejal.
Indicó que la vasta fuerza laboral esencial de los hospitales en el Alto Manhattan, también incluye a aquellos que trabajan en roles críticos más allá de la prestación de atención médica como conserjes, servicio de alimentos, personal de seguridad, capellanes, personal administrativo y otros, al igual que el personal médico de primera línea y los socorristas, quienes han continuado trabajando todos los días para cuidar de todos los que llegan al hospital, aceptando los riesgos enfrentados por ellos y sus familias.
“Cada uno de estos profesionales de la salud ha puesto en riesgo su propia vida, se ha distanciado de sus propios seres queridos y ha desafiado los límites de su salud mental y fortaleza física. En sus diferentes ocupaciones, todos encarnan el Compromiso de Florence Nightingale, un juramento que hacen los profesionales de enfermería, comprometiéndose con hacer todo lo que esté en su poder para mantener y elevar el estándar de su profesión y dedicarse por el bienestar de aquellos comprometidos a su cuidado”, sostuvo Rodríguez.
Expuso que el norte de Manhattan es el hogar de muchos otros residentes que respondieron a la peor emergencia de salud pública de nuestro tiempo, incluyendo muchos que trabajan en las profesiones de la salud más allá de los hospitales, así como numerosos voluntarios comprometidos desde el primer día con ayudar a sus vecinos más vulnerables y responder a sus necesidades diarias.
“Para honrar a los miles de dedicados profesionales médicos y de enfermería, técnicos de emergencias médicas, trabajadores sociales, administradores, personal de mantenimiento y servicio de alimentos, voluntarios y otras personas vitales para la continuidad de la atención durante la hora más oscura de nuestra ciudad, la calle 168, entre Broadway y la avenida Fort Washington, se denominará como Healthcare Heroes Way”, informó.

DL

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